La traducción de la Comisión Europea ante una Unión en crecimiento
Veinte lenguas y lo que cuelga
Josep Bonat
La última ampliación de la UE es un reto ingente para Europa. Creo que todos estamos de acuerdo en ello. Pero permítanme que me concentre en un aspecto específico de esta ampliación, que no es menor como reto: el paso de once a veinte lenguas oficiales; ¡y con varias más en la cola!
¿Cómo se organiza la Dirección General de Traducción (DGT) de la Comisión Europea con nueve lenguas nuevas? ¿Se pueden producir buenas traducciones siendo veinte como se hacía cuando había seis, nueve u once? Estas son algunas de las preguntas que intentaré responder a continuación.